Siempre me llamó la atención la forma de presentarse de este personaje de la película “Pulp Fiction”. Y me ha dado envidia y algo sobre lo que pensar: ¿nos comportamos como formadores como el Sr. Lobo? Échale un vistazo al vídeo…
Nosotros también tenemos un problema
- La inversión en formación se ha reducido en el entorno de un 70% en los últimos 3 años. Es una estimación a través de la información que he recogido de mis propios clientes y de otros compañeros de profesión. ¡Queda un 30% del presupuesto se movía en el mercado de la formación hace 3 años, en 2009! Sin embargo, yo soy un convencido de que la formación puede aportar soluciones valiosas, aún más en tiempos de crisis.
- “Errar es humano, ¡buscar culpables, estratégico!” Siguiendo este dicho popular, podríamos dedicar nuestro tiempo a buscar a los culpables de esta reducción, eso nos colocaría en el papel de víctimas del sistema. Si pones la culpa fuera, te quedas más tranquilo…pero pierdes el poder, si estás fuera del problema, estás fuera de la solución. Hagamos autocrítica. ¿Podemos contribuir a superar la crisis?
- Te ofrezco una respuesta: Reinventemos la formación… convirtámosla en una palanca de cambio individual, personal, profesional, social que ayude a afrontar este momento de gran crisis. Cuando hay crisis, se producen cambios, aumenta el número de personas que necesita ayuda, aparecen oportunidades que hay que aprovechar. Para convertirnos en facilitadores de ese cambio, tenemos que empezar por nuestro propio cambio.
- “Hola, soy el Señor Lobo, soluciono problemas”. Pasemos de Formadores a “Solucionadores de Problemas”. Te propongo algunos cambios:
- De curso a aprendizaje. El momento de vender cursos ha pasado, se trata de vender: qué te vas a llevar a tu vida, qué va a cambiar, en qué te va ayudar… ¡No vendamos cursos, vendamos aprendizajes!
- De producto a servicio. Digamos ¡no! a los cursos valorados en términos de precio-hora, número de hojas en el manual o extensión de la bibliografía. No tenemos un producto, damos un servicio. Y un servicio no es lo que yo doy sino lo que el otro recibe. ¡Convirtámonos en proveedores de soluciones! ¿Cómo puedo ayudarte?
- De gasto a inversión. Cambiemos nuestro discurso, hablemos de “qué retorno va a tener en tu cuenta de explotación la inversión en formación”. ¡Que lo vean claro! Pasemos de ser un gasto a ser una inversión estratégica. ¿Cómo? ¡Haciendo no solo cualitativa sino cuantitativamente medibles los resultados de tu formación!
- De prescindible a prioritaria. Apostemos por una formación estratégica para apoyar el cambio, de la que la empresa no podrá, ni querrá prescindir y mucho menos en momentos de crisis.
¿Y tú que opinas? ¡Feliz semana!
Tags: Aprendizaje, Cambio, claves, éxito, Formación, formador, Resultados








Leave A Reply (No comments So Far)
The comments are closed.
No comments yet