¡Ay ay ay!! con doña PEREZA.
Un aspecto de la persona perezosa y bastante desconocido: la INDOLENCIA. Es la capacidad de hacer lo que sea con tal de no entrar en dolor, en conflicto. Si trabajar es conflictivo, pues no trabajo y así no tengo conflicto. Si “tu problema te duele”, porfa, ¡quédatelo para ti!, no me lo cuentes, no sea que me vaya a doler a mi también. ¿Conocéis el cuentecito ese de aquél a quien le preguntan si es feliz?. Él contesta que si, por supuesto que lo es. y le preguntan: “¿Y cómo lo consigues?” responde: “Muy fácil, no discuto jamás con nadie”. El otro le dice, “Bueno, pero por eso no será…”, a lo que nuestro personaje contesta: “¡Ah!, ¡pues si no es por eso será por otra cosa!”.
En resumen: la ley del NO DOLOR es el gran objetivo del perezoso. Y si por no hacer lo que necesita hacer en la vida para cumplir sus compromisos le acarrea consecuencias negativas, no preocuparse, ya encontrará la forma de eludirlas.
Cuidemos bien pues de nuestros clientes, sin caer en la pereza entremos en Acción Esencial, afrontando y gestionando bien cualquier situación por incómoda que a priori nos parezca.
Espero que os haya gustado esta pequeña aportación. Muchas gracias.
Leave A Reply (2 comments So Far)
This post is password protected. Enter the password to view comments.
admin
395 días ago
¡Qué bueno! Realista, con humor y directo. Gracias por la aportación, Ángel. La indolencia…
Ángel Cárcar
398 días ago
¡Ay ay ay!! con doña PEREZA.
Un aspecto de la persona perezosa y bastante desconocido: la INDOLENCIA. Es la capacidad de hacer lo que sea con tal de no entrar en dolor, en conflicto. Si trabajar es conflictivo, pues no trabajo y así no tengo conflicto. Si “tu problema te duele”, porfa, ¡quédatelo para ti!, no me lo cuentes, no sea que me vaya a doler a mi también. ¿Conocéis el cuentecito ese de aquél a quien le preguntan si es feliz?. Él contesta que si, por supuesto que lo es. y le preguntan: “¿Y cómo lo consigues?” responde: “Muy fácil, no discuto jamás con nadie”. El otro le dice, “Bueno, pero por eso no será…”, a lo que nuestro personaje contesta: “¡Ah!, ¡pues si no es por eso será por otra cosa!”.
En resumen: la ley del NO DOLOR es el gran objetivo del perezoso. Y si por no hacer lo que necesita hacer en la vida para cumplir sus compromisos le acarrea consecuencias negativas, no preocuparse, ya encontrará la forma de eludirlas.
Cuidemos bien pues de nuestros clientes, sin caer en la pereza entremos en Acción Esencial, afrontando y gestionando bien cualquier situación por incómoda que a priori nos parezca.
Espero que os haya gustado esta pequeña aportación. Muchas gracias.